Problemas íntimos

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Aunque este es un blog para todos los públicos y ya sé que tengo lectores de todos los sexos porque una servidora es tan buena comunicadora que llega a todos los rincones del Universo, el tema que hoy nos va a ocupar pertenece a la intimidad de las féminas. No obstante, si hay algún lector del género masculino pululando por estos lares, que no se rinda ya y deje de leer porque el tema tampoco tiene desperdicio en su caso. Imagina, amable lector, que llegas a casa con un DVD de “50 sombras de Grey” dispuesto a sacrificar tus dos horitas de fútbol con la esperanza de que después del visionado tu mujer se haya puesto cariñosa y podáis disfrutar de una noche de loca pasión. Y resulta que la susodicha te dice que de eso nada, que le encantaría, pero que tiene las partes pudendas que le echan fuego, y no precisamente de pasión. ¿Qué hacer en tamaña ocasión? Pues si la pobre hubiera seguido estos consejos que hoy me voy a dignar en compartir, probablemente no os veríais en esta tesitura. Así que, al loro y a aprender, por si acaso.

Las infecciones vaginales afectan al menos una vez en la vida al 75 % de las mujeres, y un buen porcentaje de ellas tendrá infecciones de repetición debido a tratamientos inadecuados o incompletos.

Una de las causas de esta alta prevalencia es la anatomía de la región perineal. La cercanía de la uretra y el ano a la vagina hacen que con frecuencia se arrastren gérmenes presentes en la orina o en las heces y que éstos al pasar a la vagina, causen dichas infecciones.

En condiciones normales, el epitelio vaginal es rico en secreciones de lisoenzimas, ciertos lípidos e inmunoglobulinas que defienden la zona de la invasión de microorganismos patógenos; asimismo el epitelio produce ácido láctico a partir del glucógeno bajo la influencia de los estrógenos, y este ácido hace que el ph vaginal (una medida de la acidez del medio) sea ligeramente ácido, de 4.5, lo que impide la proliferación de microorganismos.

Además, la vagina es rica en flora microbiana “buena” que mantiene a raya a los patógenos, pero en determinadas condiciones, como la toma de antibióticos, de anticonceptivos, la diabetes, el estrés, duchas vaginales, enfermedades de transmisión sexual…., la composición de dicha flora cambia, desaparecen los microorganismos que protegen la zona proliferando otros que estaban “aletargados”, vivían ahí pero no producían síntomas porque la flora buena impedía que lo hicieran.

Las causas de vaginitis infecciosa más comunes son los hongos, la infección por trichomonas y las vaginitis bacterianas.  También existe un tipo de vaginitis que no es producida por ningún agente patógeno pero que produce síntomas parecidos y que se da particularmente en la menopausia debido a la falta de estrógenos (recordemos que eran ellos los que favorecían la producción de ácido láctico, que mantenía el ph idóneo para la vagina). Ello produce una atrofia de la mucosa vaginal que se traduce en síntomas similares al resto de vaginitis.

Los síntomas que todas habréis sufrido alguna vez son: picor, ardor, relaciones sexuales dolorosas, escozor al orinar, zona vulvar inflamada y enrojecida…. Y en el caso de las vaginitis de tipo infeccioso, secreciones vaginales anormales, blanquecinas y de aspecto de queso en el caso de infección por hongos, amarillo-verdosas en el caso de trichomonas y de fuerte olor a pescado en infecciones bacterianas.

Para cada uno de estos casos, hay que consultar al médico y que él instaure el tratamiento más adecuado en cada uno de ellos, pero os voy a dar unos consejos para evitar que estas molestas vaginitis interfieran en nuestra apasionada vida sexual.

Evidentemente, cuando el médico nos ponga el tratamiento no nos extrañemos si le manda el mismo a nuestro compañero sexual. Incluso aunque él no tenga síntomas puede ser portador del microorganismo causante de la infección y sería absurdo curarnos nosotras y que él siguiera inoculándonos la infección por no realizar el tratamiento.

Asimismo es recomendable abstenerse de mantener relaciones mientras dure dicho tratamiento (ahhhh, se siente).

En fin, y ahora los consejos:

-Llevar ropa interior de algodón. Sí,  ya sé que los encajes y transparencias son más sexys, al igual que los tangas (ese invento del demonio), pero todo ello y en especial estos últimos son una magnífica vía de infección. Pensad lo que he dicho al principio, cercanía de orificios….., y la tirilla del tanga recorriendo todos ellos, puajjjjj.

-No permanecer con el traje de baño húmedo más tiempo del necesario. Los gérmenes adoran la humedad, así que cuanto más seca y aireada esté la zona, más difícil lo tendrán. Por esto mismo es muy recomendable también dormir sin ropa interior, vuestros maridos lo agradecerán.

-Por el mismo motivo de antes, de cercanía de orificios, cuando vayamos al baño siempre hay que limpiarse de delante hacia atrás y nunca al revés, porque en ese caso arrastraríamos gérmenes del intestino hacia la vagina, y no queremos eso, ¿verdad?

-No hacer lavados vaginales ya que cambian el ph de la vagina y destruyen la flora buena que nos defiende de los patógenos.

-Para lavar la vulva, usar siempre un jabón íntimo adecuado para la zona y en caso de que no dispongamos de él, no usar el mismo gel que usamos en el cuerpo. Mejor agua solamente que un gel que no sea adecuado.

-Orinar siempre después de mantener relaciones sexuales, arrastrarán los gérmenes que pueda haber en la uretra. Y lavarse, claro.

-Evitar el estrés, la sudoración excesiva, la ropa demasiado apretada. Todos ellos son factores que favorecen estas infecciones.

-Si ya tenemos la infección y vamos buscando los rincones donde escondernos para rascarnos, evitémoslo. Solo conseguiremos irritar más la zona y aumentar el escozor. Contención, amigas, contención.

-Si nuestra vaginitis aparece en la menopausia y no es de tipo infeccioso, sino por atrofia de la mucosa vaginal por la falta de estrógenos es muy recomendable el uso de lubricantes. Yo personalmente recomiendo siempre los que se usan un par de veces a la semana independientemente de si se mantienen relaciones sexuales o no. Con ellos no es preciso estar pendiente de aplicarlo si surge “tema”, y nuestra vagina, al aplicarlos cada 2 ó 3 días se mantendrá siempre en perfecto estado de revista.

 

Y con todos estos consejos que espero que hayan sido de ayuda me despido hasta nuestra siguiente cita, no sin dejar pasar la ocasión de comentar que el proyecto Mundibotica ya está en marcha. Muy pronto podréis visitar la tienda en la que tendremos productos naturales, cremas con formulaciones de alta calidad farmacéutica y diversos productos para cuidarnos de la forma más natural. En la misma página aparecerá el blog desde el que seguiré dando consejos y respondiendo a vuestras dudas. Os iré informando de los progresos de la página y en cuanto esté disponible os lo haré saber. No lo olvidéis : http://www.mundibotica.com.

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18 thoughts on “Problemas íntimos

  1. María 6 marzo, 2015 / 6:55 pm

    Perfecto, yo me llevo el enlace porque hay mucha “despistada” por esos mundos de los guasáp y demás…Gracias

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  2. Analogías 7 marzo, 2015 / 9:35 am

    Desde luego que esto de tenerte “a mano” es un chollo para nosotras. Gracias por estos sabios consejos, esto va a ser como nuestro oráculo… 🙂

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  3. Macondo 7 marzo, 2015 / 1:12 pm

    Hasta hablando de cosas serias eres amena y graciosa, boticaria. E instructiva. Un lujo de blog te estás marcando.
    Besos.

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  4. Mi Álter Ego 7 marzo, 2015 / 2:06 pm

    Tuve una época en que enlazaba una candidiasis con otra y era un sinvivir aquello. Claro está que hago muchas cosas mal. Tomo anticonceptivos, uso ropa ajustada… Antes también usaba tangas pero los abandoné tras aquel ataque fúngico constante y también empecé a usar geles específicos para la zona y parece que he ganado la batalla. Un besote!!!!

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  5. Yeste lima 8 marzo, 2015 / 7:01 pm

    Desde luego, esto de tener consejos gratis y remedios a mano, es impagable.

    De los consejos que das, hay alguno que suelo hacer hace mucho…. Dos gotas, no de Chanel, pero… sólo dos gotas…. jajaja

    Apretaos, Boticaria

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  6. Covadonga 9 marzo, 2015 / 12:48 pm

    Un lujo tener Boticaria de cabecera, y es que esta chica nos sirve para todo, lo mismo nos pone a dieta que nos cuenta como estar siempre listas para un te pillo aquí te mato.
    Besines

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  7. David Orell 10 marzo, 2015 / 3:17 pm

    Mi comentario se va a quedar en decirte mandarte un besote por tan buenos consejos que proporcionas!!! 😀
    De picores no tengo, de esos digo 😄

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