Operación bikini

No, no estoy loca.

Bueno, para que vamos a engañarnos, un ramalazo de locura sí que tengo a veces, pero lo del título de hoy no tiene nada que ver. Ya sé que estamos en febrero (tener la farmacia rodeada de máscaras de carnaval así lo atestigua), y que la operación bikini viene llegando ahí por mayo o junio cuando empezamos a quitarnos las capas de ropa cual cebolla, y empiezan a aflorar los excesos invernales. Es entonces cuando nos reencontramos con nuestro querido michelín y pretendemos hacer en un mes lo que no hemos hecho en todo el año.

De ahí que aún estando en febrero me atreva a titular esta entrada como Operación Bikini, porque si realmente queremos llegar con el chasis en buen estado al veranito, hay que empezar ya mismo a tomar medidas.

Que conste que ésta no va a ser una entrada pregonando dietas milagrosas ni nada que se le parezca. Los que me leíais habitualmente en el blog antiguo ya sabéis que no es ésa mi intención. Cuando se trata de perder peso no hay que olvidar que se trata de cambiar toda nuestra mentalidad y nuestro modo de vida. Es inútil ponerse a dieta durante dos meses para obtener cambios radicales, si cuando pasen esos dos meses vamos a volver a nuestra actitud anterior y todo el trabajo se irá al garete.

Perder peso sí, pero ¿cómo?

El estar delgado no es (o al menos, no debería ser) solamente una cuestión de estética. Es una cuestión de salud. Por eso no es posible hacer sufrir al organismo con una dieta extrema para perder esos kilos de más y pensar que así vamos a mantener la salud. Más bien al contrario, volveremos loco a nuestro cuerpo y a nuestro metabolismo y eso nos acarreará más problemas futuros con el consabido efecto yo-yo de las dietas, así como deficiencia de algún nutriente esencial puesto que la mayoría de esas dietas milagrosas prohiben ciertos tipos de alimentos imprescindibles para el organismo.

Si queremos mantenernos saludables y con un peso adecuado debemos plantearnos varias cuestiones.

-¿Me alimento correctamente, haciendo cinco comidas al día, sobre todo comiendo frutas, verduras, legumbres, hidratos de carbono y carnes y pescados magros?

-¿Soy sedentario o hago ejercicio regularmente?

-¿Abuso de los dulces y de la comida precocinada?

Podría seguir con esta lista, pero para empezar creo que nos basta.

Si somos realmente sinceros al contestar estas preguntas, la mayoría de la gente dirá que no desayuna porque no tiene tiempo o no tiene hambre al levantarse, otros dirán que no cenan o cenan un yogur porque están intentando perder peso. Otros cuantos dirán que no tienen tiempo para el ejercicio o que están tan cansados que no pueden hacerlo. Y por último, que los precocinados son taaaaan rápidos de preparar cuando uno llega cansado del trabajo, que claro, cómo no hacerlos.

Pues todos ellos están comentiendo errores si intentan perder peso. El estar delgado necesita previamente un cambio de mentalidad y sobre todo, de estilo de vida.  La obesidad es la epidemia del siglo XXI y si queremos erradicarla, hay que cambiar toda una serie de actitudes en nuestra vida, no solamente tener la fuerza de voluntad de hacer una dieta que probablemente nos restrinja un grupo de alimentos importante, sino que debemos APRENDER A COMER, con mayúsculas, porque a comer saludablemente también se aprende.

Este va a ser un post de introducción, simplemente para daros unas pautas generales. En las sucesivas entradas intentaré ampliar los consejos para que podáis llegar al veranito con un cuerpo más sano y más en forma.

En primer lugar os voy a dar la fórmula para calcular vuestro IMC (índice de masa corporal), que es una relación entre vuestra altura y vuestro peso, y que nos indicará en qué grado de sobrepeso nos encontramos

IMC-formula

Si el IMC se encuentra entre 19 y 25 estaremos dentro de la normalidad, si está entre 26 y 30 habrá sobrepeso y si es de más de 30 ya habría que consultar a nuestro médico.

Dependiendo del grado de sobrepeso deberíamos consultar a nuestro médico o bien, si no hay ninguna otra patología, y el sobrepeso no es excesivo, podemos intentar cambiar nuestros hábitos tanto alimenticios como de actividad para  así ir perdiendo peso gradualmente.

Y hasta aquí la lección de hoy, mis queridos y pacientes lectores, que si me enrollo mucho más os vais a dormir. Os dejo con la miel en los labios, pero en breve, más capítulos de la Operación Bikini.

 

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9 thoughts on “Operación bikini

  1. Yeste lima 18 febrero, 2015 / 12:06 am

    Estas pautas y las que seguirán, nos van a venir de maravilla, María José, porque verdaderamente la mayoría no sabemos que comer de todo se puede, pero con prudencia.

    No he sido nunca de poner mucho peso, pero desde luego cuando empecé a hacer dieta por una patología diagnosticada, aunque al principio me costó acostumbrarme a comer cinco veces al día, me di cuenta de que me encontraba mucho mejor en cuanto a energía y salud… y me había venido estupendamente para mantenerme siempre en el mismo peso.

    Besos apretaos y gracias por la información, boticaria… esto nos viene de p.m.

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  2. Macondo 18 febrero, 2015 / 8:19 am

    Qué susto, boticaria. No había elevado la estatura al cuadrado y he llegado a pensar que buscabas anoréxicos.
    Estoy holgadamente en los límites de normalidad, aunque no me importaría perder un par de kilos.
    Besos.

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  3. Covadonga 18 febrero, 2015 / 8:23 am

    Gracias Boti, este año necesito hacer operación bikini, vamos que sí. Que sí ya sé que la edad no es excusa,pero tampoco ayuda.
    ¿Qué te parece empezar ya con algún menú, rápido para las que no tenemos tiempo y fácil para las que la cocina no es lo nuestro?
    Besines

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  4. Mi Álter Ego 18 febrero, 2015 / 10:14 am

    Me declaro culpable en cada una de tus preguntas… Soy un desastre. El IMC me ha dado bien pero me gustaría perder un par de kilillos, no obstante. Tendré que ponerme las pilas. Un besote!!!

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  5. Cris Mandarica 18 febrero, 2015 / 10:42 am

    La gente espera una dieta milagrosa cuando el único milagro es comer bien, que ya es bastante difícil. Como estoy mal del estómago, suelo comer bastante saludable. Patata cocida en vez de frita, la carne a la plancha en vez de frita, pescado, verdura; y de vez en cuando algún capricho. La gente suele sentirse mal por comerse un donuts un día, pero deberíamos hacer una dieta sana de manera que podamos permitirnos algún capricho a la semana, porque el no hacerlo nos incita a estresarnos y, al final, comemos más y peor.

    Según la fórmula que nos enseñas para calcular el IMC yo estoy un poquitín por debajo de él, pero es precisamente porque al estar mal del estómago cuido muchísimo lo que como. Pero, aún así, tengo algo de grasa acumulada en el michelín. Me gustaría que en esta serie de artículos dedicases uno a enseñarnos cómo poder reducir la grasa de ahí, pues en una ocasión me dijeron que debería perder más peso, algo que no me parece correcto dado que ya estoy delgada.

    Interesante post, y muy sincero. Biquiños!

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  6. Analogías 18 febrero, 2015 / 11:08 am

    A mí hay algo que no me cuadra porque me sale un IMC demasiado bajo y ya te digo yo que me sobran 3 ó 4 kilos…

    Eso, o es que soy de letras…

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    • Macondo 20 febrero, 2015 / 4:36 pm

      O que eres un poco anoréxica.
      No le hagas caso boticaria, que está estupenda. Hemos visto fotos del verano pasado cuando quedaron con Inmaculadica.
      Besos a las dos.

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  7. aliesba 18 febrero, 2015 / 12:39 pm

    Sí que es cierto que perder peso, si se quiere para siempre, implica un cambio de mentalidad. Por eso es tan dificilisimo!!
    Yo estoy en ello, por eso me hará bien leer los próximos capítulos 😉
    Besos!

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  8. Leha 19 febrero, 2015 / 10:22 pm

    Yo lo llamaría Operación estar estupendos todo el año…..porque resulta que cuando pasa el invierno es que hay que perder el exceso que se ganó en navidad y con el acopio de calorías que se acumularon en nuestro cuerpo con el frío pero resulta que cuando acaba el verano tenemos que ponernos a tono porque el exceso de las vacaciones también nos ha pasado factura y no debemos descuidarnos para que no se nos junte de nuevo con las temidas navidades…
    Yo no he seguido nunca una dieta, tengo suerte pero aún así cuido lo que como para que las grasas no se queden ahi donde no deben estar, porque el ejercicio gustarme….no me gusta especialmente y ademas que tengo poquito tiempo
    Asi que orejas despegadas y ojos abiertos esperando a ver que nos cuentas de nuevo…oye que no sean solo acelgas puerros y cosas aburridas eh? te aviso
    Besos con alas para ti

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